Esperpento ferial
19 de February, 2010Con Motortec todavía de cuerpo presente, debilitado, sí, pero vivo, algunos habían empezado a repartirse su herencia, haciéndolo además con esperpento (”notable ridiculez”).
Porque esperpéntica fue aquella reunión para promover una feria en Barcelona tras la comida de diciembre de Ancera en Madrid, con el presidente de Cira (asociación de recambistas catalana) llevándose del brazo en plan misterioso a unos sí y a otros no a una habitación. Y porque esperpéntico ha sido anunciar una feria en Zaragoza, embarcando nada menos que al consejero de Industria de Aragón, sin el conocimiento de Sernauto, que es de donde tienen que salir los expositores (ni siquiera del presidente de su comisión de Recambios, Benito Tesier, fabricante maño para más inri) y convocando a la prensa por teléfono un día antes -además de complacerse en jugar con equívocos (insinuando que Automechanika podría tener algo que ver) que les acabaron dejando en evidencia-.
Pero Motortec efectivamente no estaba muerto, estaba de… ¿parranda? Pues no, estaba negociando su golpe de efecto: aliarse con Automechanika, dejando claro que Motortec o nada. Titulares del estilo de “Zaragoza planta cara a Madrid” amenazaban ruina casi al mismo tiempo que se escribían, probablemente fruto de dejarse llevar por las apariencias. Y Barcelona en años alternos, que es lo que se pretende, tampoco parece que tenga mucho más que hacer.
Porque lo que está en juego no es si la feria debe hacerse en Madrid, en Barcelona o Zaragoza, lo que está en juego es si se justifica en España una feria fuerte, y el camino para saberlo es el emprendido con el acuerdo entre Motortec y Automechanika. Otra cosa es que se puedan desarrollar certámenes de carácter regional, pero uno representativo del país depende de lo que sea capaz de dar de sí la alianza entre Ifema y Messe Frankfurt.
Surrealista
Y si lo de Barcelona cuesta explicárselo (los de la Fira se dejan llevar al huerto con mucha facilidad, ahí está su última intentona fallida asociándose con un grupo editorial en decadencia), lo de Zaragoza es surrealista, por la manera en que se han dejado embaucar sus responsables.
Cuento la historia: un día antes de su presentación en Madrid, recibo la llamada de Miguel Ángel Jorquera, conocido de muchos años y últimamente colaborador de Messe Frankfurt en España, entidad organizadora de Automechanika. Me llama y me dice que hay una presentación en un hotel de Madrid del gobierno de Aragón, “que va ser la bomba”. Al final me cuenta de qué va y le hago cinco preguntas: ¿A quién está dirigido el acto?”A la prensa”. ¿Y el sector? “Hemos invitado a alguna asociación”. ¿Sernauto? “No, no saben nada, y te pido que no les digas nada antes de mañana a las siete”. ¿Y tú, qué pintas ahí? “Colaboro con ellos”. ¿Está detrás Automechanika? “Podría estar más adelante”.
Pero aquello no me suena bien y empiezo a indagar, llegando a las siguientes conclusiones: que Automechanika y Feria Zaragoza habían estado negociando sin éxito; que Jorquera se aprovechó de su vinculación con Messe Frankfurt para “venderse” a Feria Zaragoza; que ya como su asesor aconsejó poner en marcha el proyecto para así terminar de convencer a Automechanika; que en todo momento quiso jugar con que la feria alemana estaba detrás; que el director de Automechanika se presentó en el acto para evitar equívocos conocedor de las intenciones de Jorquera; que éste no quiso que se supiera nada hasta que los hechos se consumaran no fuera a que le desmontaran su plan; que el consejero de Industria del gobierno de Aragón y demás responsables feriales se han visto arrastrados por expectativas irreales; y que después de que se hayan hecho las cosas tan mal va a resultar muy interesante observar cómo se intenta dar la vuelta a la situación. Qué país.